En los últimos años un sinfín de actores famosos han condenado públicamente a Woody Allen, y algunos han donado incluso el dinero que recibieron por ponerse a sus órdenes, después de que las acusaciones de abusos sexuales que la hija adoptiva del cineasta realizó en su contra hace décadas volvieran a ganar relevancia en el marco del movimiento #MeToo.
Solo un reducido grupo de estrellas de cine, entre las que se encuentran Diane Keaton, Alec Baldwin o Scarlett Johansson, se han mantenido fieles al antes aplaudido director de cine y han defendido su inocencia.
Por su parte, Woody Allen insiste en que no le ha sorprendido la reacción de muchos de los intérpretes con los que ha trabajado -en su libro de memorias afirma que Timothée Chalamet solo renegó de su película juntos para aumentar sus posibilidades de ganar el Óscar, que acabaría perdiendo- y solo lamenta que no se hayan molestado en informarse siquiera acerca de la investigación policial que se cerró en su momento sin que se presentaran cargos en su contra.
"Es una tontería. Los actores no conocen los hechos y se han subido al carro adoptando en público la postura más segura y que más les conviene. ¿Quién en este mundo no se opone a la violencia sexual contra los niños? Pero así son los actores y actrices, y ponerse en mi contra se puso de pronto de moda, lo mismo que sucedió con comer col rizada", ha afirmado el cineasta en una nueva entrevista a The Guardian.
"Puedes enseñarle el testimonio de las personas que trabajaban en nuestro hogar, y todos los hechos, una y otra vez, pero no supondrá ninguna diferencia. Por algún motivo extraño, a nivel emocional resulta muy importante para ellos creerse esa historia".
Su hija Dylan, a quien adoptó con su ex Mia Farrow, siempre ha sostenido que sí se encontraron pruebas suficientes de que ella había sido víctima de abusos sexuales, pero la fiscalía habría optado por no iniciar un proceso judicial para evitarle un trauma aún mayor.
En la mencionada entrevista, Woody Allen ha vuelto a repetir que el daño a su reputación no le quita el sueño, y que lo único que le duele realmente es haberse perdido la infancia de sus hijos: Dylan, y el famoso periodista Ronan Farrow, que nació durante el tiempo que duró su relación con Mia Farrow y que siempre se ha rumoreado que su verdadero padre podría ser Frank Sinastra.
"Lo que me enfada de verdad es que se me haya impedido verles crecer, y me enfurece lo que les han hecho a Dylan y Ronan. No he hablado con ellos en más de 25 años y les han educado para que piensen lo peor de mí. Antes estaba furioso por todo ello, por supuesto, pero a nivel profesional no he sufrido lo más mínimo", concluye.