
Georgina Rodríguez alaba a Cristiano Ronaldo a cuenta de su último trofeo individual
Tras disfrutar de un fin de semana muy idílico y típicamente navideño junto a sus cuatro niños y una de sus mejores amigas, la modelo Georgina Rodríguez ha recurrido a sus redes sociales para ejercer de novia devota y entregada a su afamado novio, el futbolista Cristiano Ronaldo, de quien ha querido presumir abiertamente después de que este recibiera la llamada ‘Bota de Oro’, el trofeo que se entrega al jugador que más goles ha anotado en Europa durante la última temporada.
Más allá del alarde puro y duro, la también influencer ha querido destacar del deportista su determinación, su voluntad de esforzarse al máximo en cada partido y su compromiso absoluto con su profesión, valores que deberían servir de fuente de inspiración para los más jóvenes y para aquellos que, en el futuro, se atrevan a intentar pulverizar los récords que ha cosechado. “¡Bota de oro 2020! Enhorabuena, amor mío, te lo mereces todo y más… Bendecida”, le ha dirigido Georgina en su cuenta de Instagram.
“Un esfuerzo completo es una victoria asegurada”, ha escrito casi al mismo tiempo en la sección Stories de la plataforma, incluyendo la misma imagen de un Cristiano sonriente que posa orgulloso con la placa conmemorativa y un sinfín de emoticonos en forma de corazón. “Seguiremos trabajando duro”, ha añadido como si de la portavoz oficial del delantero de la Juventus se tratara.
Solo unas horas antes, la también presentadora hacía acto de presencia en la misma red social para reflexionar con humildad sobre la necesidad de ser agradecida en la vida, una actitud que trae consigo la de no dar nada por sentado y, sobre todo, la de valorar en toda su extensión la importancia que tienen todas aquellas cosas maravillosas que, incluso en estos difíciles tiempos de pandemia, ofrece el mundo en que vivimos.
“La gratitud es una forma de vivir, un estado de conciencia, un hábito mediante el cual abrimos un espacio que nos permite reconocer y valorar todo aquello que tenemos, que somos y que vivimos”, explicaba con elocuencia y mucho sentido común.