El heredero al trono británico, Carlos de Inglaterra, ha concedido una extensa entrevista a la emisora de radio Classic FM, una rara aparición en las ondas para todo un miembro de la realeza, a fin de celebrar abiertamente la importancia que la música clásica ha tenido siempre en su vida, ya sea como banda sonora de sus momentos de ocio o en lo relativo a su formación académica y cultural.
Sin embargo, el principal propósito de su intervención estaba más ligado a la necesidad de proteger un sector vital para la identidad nacional y que, en sus propias palabras, no ha dejado de experimentar grandes dificultades financieras para "sobrevivir" al paso del tiempo y a las sucesivas modas de la cultura popular, una precariedad económica que no ha hecho otra cosa que intensificarse en este período de pandemia.
"He dedicado una extensa proporción de mi vida a tratar de ayudarles a sobrevivir o a recaudar fondos para que puedan seguir adelante", ha explicado el príncipe, amante también de la botánica y promotor del desarrollo sostenible, en su conversación con el presentador Alan Titchmarsh. "Su labor es vital para este país, y su contribución a la cultura y a la diplomacia no se puede cuantificar. Desgraciadamente, ahora reina el silencio y no pueden operar", ha añadido.
Para el primogénito de Isabel II, sería una auténtica tragedia que numerosas producciones en teatros de la talla de la Royal Opera House tengan que cancelarse por falta de solvencia, o directamente dejar de programarse, una vez finalice el peor tramo de la crisis sanitaria, por lo que ha animado a la sociedad civil a apoyar las artes y llenar los auditorios clásicos tan pronto como resulte posible.
"Entiendo que es una forma de arte muy cara, pero resulta crucial protegerla a toda costa por el impacto mundial que tiene y por nuestra reputación como país en este sentido. La calidad musical y vocal de nuestras producciones ha sido siempre muy, muy alta. Es una pena escuchar que la Royal Opera House, de la que soy patrón, está atravesando tantas dificultades", ha reconocido.